| El 15 de agosto de 1914 se concluyó en el istmo de Panamá la construcción de una de las obras de ingeniería y sacrificio humano más significativas de la era moderna: el Canal de Panamá.
Dicha obra fue diseñada para satisfacer las necesidades comerciales norteamericanas y de otras potencias; lógicamente, también con miras a dar respuestas a los requerimientos del servicio de transporte marítimo en el largo plazo. Dicho futuro ya está aquí. El comercio y las exigencias del mercado hacen del desarrollo del Canal de Panamá una prioridad para que este pueda seguir satisfaciendo los intereses de la nación panameña y sus clientes de manera eficaz y confiable.
En la actualidad son muchos los trabajos de modernización que se están realizando a lo largo de la vía acuática para mejorar el funcionamiento y la rentabilidad del canal de Panamá. Dichas labores son llevadas a cabo por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). Consisten en:
1. Profundización del cauce de navegación y del lago Gatún - lo que permitirá que buques de mayores dimensiones transiten por la ruta canalera, a la vez que posibilitará un mayor almacenamiento de agua del lago, incrementando el rendimiento de la cuenca hidrográfica del canal.
2. Adquisición de nueva maquinaria como remolcadores y grúas.
3. Renovación de rieles.
4. Enderezamiento de las curvas en el área del “Corte Culebra” - que en la actualidad permite el transito simultáneo de buques.
Las obras antes mencionadas son parte del plan de modernización del canal, que está contemplado en el titulo XIV, de la Constitución Política de Panamá.
La ampliación de la ruta que une al mundo comercial es un tema aún más complejo, ya que por virtud del Articulo 319 de la Constitución de Panamá, cualquier decisión que se tome con relación a la construcción de un canal a nivel del mar o de un tercer juego de esclusas, deberá ser tomada por el pueblo panameño mediante un Referéndum Nacional. Dicha decisión tendrá un significativo impacto en la economía mundial y en el futuro económico de Panamá.
En consecuencia, son muchas las interrogantes que se plantean con respecto a la ampliación del canal, siendo la relacionada al financiamiento de dicha obra la que más controversia genera.
Estamos hablando de un negocio (perteneciente a todos los panameños), que representa una inversión que supera la deuda externa de la nación panameña. Pero también hablamos de un negocio en el que la rentabilidad y los beneficios producto de tal inversión harán de Panamá un país con capacidad competitiva dentro del comercio internacional, a la ves que incrementarán el valor de nuestras acciones dentro de la empresa (el canal). Esto es algo que de ninguna manera encuentro nocivo para el país.
Al emprender dicha misión estaríamos dando trabajo a muchos panameños, la economía interna experimentaría un “boom” con impactos positivos sobre el comercio nacional, se incrementarían los servicios en la capital creando plazas de trabajo, además de estar mejorando la calidad del servicio que el país le brinda al mundo.
Para tomar decisiones es necesario estar informado detalladamente sobre todas las consecuencias y repercusiones que tales decisiones ocasionarán. Por tal razón, es necesario analizar toda la información relacionada con dichos temas. En este caso, nuestro tema es el canal, las exigencias que los mercados le imponen (debido a la clase de servicio brinda) y el mejor interés de la nación en su totalidad (no solamente de un grupo minoritario).
Los buques Post-Panamax, que sobrepasan en peso, largo y ancho a los buques Panamax (que hoy en día representan el 38% de las naves que transitan por el Canal de Panamá), son el futuro del transporte marítimo mundial. Así lo señaló el director general de la influyente consultora inglesa Drewry Shipping Consultants, Neil Davidson, durante el primer día de conferencias de la feria internacional de puertos y terminales de contenedores TOC 2004, realizada en la ciudad de Barcelona, España.
Los buques Post-Panamax pueden alcanzar dimensiones de hasta 1,265 pies de eslora o largo con un máximo de calado de hasta 50 pies. En la actualidad, el 31% de las naves en construcción son Post-Panamax y casi un 60% de las órdenes hechas actualmente a los astilleros corresponden a este tipo de buques. En el futuro próximo estas naves se convertirán en el estándar y el canal de Panamá, sus administradores y accionistas (que somos todos los panameños) debemos estar al tanto de ello.
Además se debe observar con detenimiento y analizar de forma estratégica:
a- Hacia donde se dirige el mercado.
b- Cuáles son las exigencias del negocio del transporte marítimo.
c- Cuáles son las tendencias con relación a la construcción de buques.
d- Cuáles son los nuevos métodos de transporte de carga.
e- Cuáles son los planes de modernización portuaria en países usuarios, entre otros factores.
Es de suma importancia estar informado sobre las corrientes comerciales en transporte marítimo que tienen impacto en las economías mundiales.
Actualmente, los puertos de la costa este de los Estados (Boston, Nueva York, Florida) están realizando masivos trabajos de modernización que consisten en la profundización de la zonas portuarias para permitir la llegada de buques de mayor calado, así como la adquisición de grúas Post-Panamax y otras labores dirigidas a permitir la recepción de buques más grandes.
Los astilleros de las grandes constructoras de buques, como el astillero “Dalian New” en China están fabricando embarcaciones de hasta 300,000 toneladas de peso muerto (TDW). Incluso en Shanghai (China) actualmente se está edificando un astillero más grande destinado a la construcción de buques de dimensiones aun mayores.
Es de suponer que las grandes inversiones que se están actualmente en los puertos de la costa este y oeste de Norteamérica, sumado al incremento de buques Post-Panamax (lo que implica un aumento en la movilización de carga), son factores que imponen al Canal de Panamá y sus administradores la responsabilidad de tomar medidas encaminadas a satisfacer las necesidades de los clientes de la ruta.
Es mi parecer que no puede ser perjudicial para la nación panameña mejorar el funcionamiento y servicios del canal. De hacerlo, estaríamos convirtiéndonos en una sociedad competitiva y capaz de afrontar retos y tomar las decisiones correctas en busca del desarrollo económico, social, político y cultural que el país y los panameños tanto anhelan.
Por último, hago un llamado a la sociedad panameña para que se involucre mucho más en tan sensitivo tema para que al final pueda tomar la mejor decisión para el país y sus próximas generaciones. De la misma forma hago un llamado al gobierno panameño y la ACP para que desplieguen toda la información y encuentren los medios necesarios para educar a la población con respecto a dicho tema, para que luego no se diga que por ignorancia tomamos la decisión equivocada y que luego tendremos que pagar por ello.
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