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Marchas, paros, cortes de calle, foros, debates, conciertos, papelazos, stencileadas, graffitis... Argentina mostró su mejor rostro de indignación y se paralizó para darle la malvenida al presidente del imperio. "Bush fascista, vos sos el terrorista", y, "Un minuto de silencio para el ALCA que está muerto", fueron los cánticos callejeros más repetidos por un pueblo que, de todas las maneras posibles, le dijo basta a la prepotencia colonialista. En este recorrido por la IV Cumbre de las Américas realizada en la ciudad de Mar del Plata encontramos a un presidente del Norte saludando a la nada, a su colega mexicano en triste papel, a un gobierno argentino que sigue coqueteando con el doble discurso y a un venezolano más líder que nunca. Ni siquiera Maradona se quiso quedar al margen y viajó 400 kilómetros en tren para participar de la Anti-cumbre, cumpliendo así con la promesa que le había hecho a su amigo Fidel Castro. Mientras tanto, Estados Unidos no pudo incluir en el documento final un artículo que impulsaba el estancado proyecto del ALCA y George W. quedó algo molesto. ¿Se habrá arrepentido de su visita a la Argentina? Supongamos que usted está cansado de su vida rutinaria, y una mañana cualquiera se levanta con la idea de matar el aburrimiento: "Uh, podría organizar una cumbre con los presidentes americanos", se dice a sí mismo. Muy bien, antes que nada deberá averiguar algunas cositas, por si acaso venga el presidente de los Estados Unidos. Si la respuesta es afirmativa, respire hondo, tómese un par de aspirinas y prepárese... Porque si no está interesado en hacer valer su soberanía, tendrá que cumplir con algunos pequeños detalles. A saber: 2000 agentes de la CIA llegarán a su ciudad varios meses antes del evento y tomarán el control de la tierra, el aire y el agua. ¿Qué quiere decir? En las calles se detendrá a aquellos civiles con "cara de terroristas" que, por ejemplo, circulen en un medio de transporte urbano. Por los aires habrá inconvenientes, ya que el aeropuerto permanecerá cerrado, se suspenderán todos los vuelos y se acatará la orden de derribar cualquier avión que ingrese en zona prohibida. Y en el mar habrá acción: operativos sorpresa con marines encapuchados desembarcando con armas de fuego al mejor estilo Hollywood ya no serán una escena de ficción sino la pura realidad. Seguramente va a tener algunos contratiempos con el tránsito y deberá darles más de una explicación a sus vecinos. ¿Por qué? Parece que Bush está un tanto paranoico y le pedirá que cierre el paso en un radio de 250 manzanas y que ponga vallas de contención a ver si en una de ésas se le mete un terrorista. Ah, otro problemita para los vecinos: Tendrá que entregarles una credencial, y así los dejan entrar... ¡a su propia casa! Un pequeño detalle. Necesitará desembolsar algo así como 68 millones de dólares para garantizar la seguridad y poner linda la ciudad. No vaya a ser que Mr. Bush se entere que aquí en el Sur no tenemos buen gusto. ¿Qué hacemos con los niños?, pregunta usted. Y... a lo mejor sería bueno que no tengan clases por una semana, así familias enteras pueden huir de vacaciones a otras ciudades y va quedando menos gente para protestar en las calles. En ese sentido no está de más solicitar ayuda a los medios de comunicación masiva, siempre dispuestos a sembrar el miedo en las personas y recomendarles que se queden a salvo en su casa y, por supuesto, con la TV encendida. Por último, una prueba de fuego para un país repleto de fanáticos de la pelotita: Deberá suspender la fecha de fútbol porque ya no quedan policías disponibles... Pues bien, si ya cumplió con todos esos requisitos, tiene el éxito garantizado. Nada de lo que ocurra podrá opacar la fiesta que usted soñó. Ahí llega, ahí está bajando, "¿a qué hora cerramos este tema del ALCA?", piensa. Levanta un brazo, saluda, se acomoda la corbata, buenas noches Mr. President, bienvenido señor Bush... ¿Bienvenido? El hombre que saluda a la nada "Hoy el tipo llegó, saludó con la mano... ¡y no había nadie! Bush es el hombre que saluda a la nada". Así lo notó Diego Armando Maradona, tan creativo para inventar frases como lo fue dentro de la cancha. Sí, hasta ahí llega el cinismo de un presidente que mata por bombas, por hambre, que no escucha a su propio pueblo ni a nadie en el mundo (salvo a Dios que le habla al oído), que se baja del avión y saluda a una multitud que... no existe. Nace la anticumbre Indignado por la indeseable visita, el pueblo argentino se puso en acción. Desde varios meses antes de su llegada ya se habían organizado cientos (y no es exageración) de actividades en todo el país como así también el evento mayor: la III Cumbre de los Pueblos, más conocida como la Anticumbre. Mientras el Gobierno argentino aceptaba sumiso todas las exigencias que bajaban desde el Norte (incluyendo la organización de la Cumbre propiamente dicha, ideal para que Estados Unidos y sus aliados impusieran el ALCA), por lo bajo alentaba la Cumbre paralela. La Anticumbre eclipsó a la Cumbre. Durante la semana previa a las dos jornadas de la reunión de los presidentes, se organizó actividades, foros, debates y conciertos para pensar planes alternativos al ALCA. Finalmente se redactó un documento en el que se celebraba la frustrada aplicación del ALCA, prevista para el 1º de enero de 2005 (según lo decidió la Cumbre de Quebec en 2001); se repudiaba la no invitación de Cuba a la Cumbre (único país ausente, acusado de antidemocrático); se declaró ilegítima la deuda externa de los pueblos de América Latina con el FMI, y más aún, se los consideró "acreedores" y no "deudores". A su vez se denunciaron los planes de militarización de Estados Unidos en el continente americano, más otros atropellos: " Estados Unidos no abandona su estrategia de afirmar su hegemonía en el continente por medio de tratados de libre comercio bilaterales o regionales. Además, Washington esta lanzando el Acuerdo para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN). Esto quiere decir que pretende imponer la política de seguridad de su país a toda la región". Luego de que se difundiera las conclusiones, se realizó una manifestación callejera de más de 50 mil personas en la que también participó el grupo llegado en el tren del ALBA, que había salido la noche anterior desde Buenos Aires.Parte el tren del ALBA Financiado por el Gobierno de Kirchner, se ponía en marcha el tren del ALBA (en honor a la Alternativa Bolivariana de las Américas impulsada por Chávez), que arribó a Mar del Plata repleto de figuras conocidas. Claro, la atracción principal fue Maradona pero también hubo personalidades del exterior como Evo Morales (líder del MAS boliviano) y Emir Kusturica (director de cine yugoslavo). Además viajaron dirigentes sociales afines al Gobierno (otros no tanto) y numerosos artistas . Todos ellos participaron de la manifestación que culminó en el estadio mundialista. Allí hubo un concierto en el que cantaron Silvio Rodríguez, Daniel Viglietti, Víctor Heredia, Amaurí Pérez y Vicente Feliú. Pero sin dudas, la figura estelar de este acto fue Hugo Chávez. "Hay que parir el socialismo del siglo XXI" El "efecto Maradona" benefició a Chávez. Los medios masivos siempre reticentes a cualquier manifestación popular esta vez no pudieron hacer oídos sordos. Ya era demasiado: ¡Estaba el Diego! Pero el ídolo argentino sólo se dedicó a escuchar (con atención y entusiasmo) las dos horas y media de discurso del presidente venezolano. Sí, leyó bien: 150 minutos sin interrupciones en directo para la televisión abierta y decenas de medios masivos. Algo inédito en la Argentina. Y el discurso no sólo imitó a los de Fidel Castro en su extensión, sino en su recorrido ideológico. Reivindicó a Cuba, a todos los libertadores de América (especialmente al Che) y pronunció una frase que tronó fuerte en Mar del Plata: "Hoy todos vinimos con una pala de enterrador, porque aquí está la tumba del ALCA". Hasta ahí se mostró en sintonía con el resto de los gobiernos del Mercosur, pero Chávez parece dispuesto a dar otro paso que, por distintas razones, ni Kirchner, ni Lula, ni Tabaré ven con buenos ojos. "Esto es sólo una batalla, la próxima tumba debe ser la del capitalismo, así podremos parir el socialismo del siglo XXI" , aseguró el único mandatario que se atrevió a participar de la Anticumbre. La multitud se rindió ante el carisma de Chávez, quien se apuró porque estaba llegando tarde a la Cumbre de los presidentes. Pero, ¿qué estaba pasando allí? ¡No contaban con la astucia de Fox! A la Cumbre de los presidentes había que ponerle un título, no vaya a ser que todos se dieran cuenta que lo único trascendente era cerrar el tema del ALCA y ya. Así que la tarea recayó en la Argentina que eligió una frase enternecedora. "Crear trabajo para enfrentar la pobreza..." , pero la remató con una más pragmática "...y así fortalecer la gobernabilidad democrática". Pero decíamos que había un solo tema relevante y alguien tenía que tirar la primera piedra. Y no contaban con su astucia: El mexicano Vicente Fox se calzó el traje de lamebotas. Propuso hablar del ALCA, pero Kirchner (inflexible como moderador) dijo que no era tema de esta Cumbre. Igual (y esto no es broma) Bush se acercó a Fox para darle la mano y felicitarlo delante de todos. "¡Oh! ¿Y ahora quién podrá defendernos?", pensó el bigotudo, pero Mr. Bush tenía un plan B. Esta vez el que hizo de portavoz de Estados Unidos y sugirió incluir en el documento final un párrafo referido al ALCA fue Panamá. Se vivieron momentos de mucha tensión, hasta que se desechó la propuesta y se acordó que... estaban en desacuerdo. Entonces simplemente se notificaron las dos posturas contrarias. El bloque del Mercosur y Venezuela (léase 75 % del PBI de América del Sur) lo tomaron como una victoria y Estados Unidos (léase dueño del planeta más 28 países que levantan automáticamente la mano) como una batalla perdida en una guerra que por ahora viene ganando. Chau, chau, adiós Y Mr. Bush se fue... mientras detrás del "vallado mágico" un grupo minúsculo de manifestantes hacía destrozos en algunos comercios, en el contexto de una jornada ejemplar de protesta en la que la violencia estuvo en segundo plano. Miles de personas en las calles de Mar del Plata pero también en Buenos Aires, La Plata, Neuquén, Rosario, Córdoba, Jujuy, entre otras ciudades, le dijeron no al imperialismo. Y aunque Bush no lo vivió en carne propia, un escalofrío le recorrió el cuerpo. Porque comprobó que algunos presidentes ya no se bajan los pantalones para recibir, pasivos, la vacuna del neoliberalismo. Porque le contaron que detrás de las vallas, hay gente que quiere cambiar la historia. Y principalmente, porque en Argentina (y cada vez en más lugares) nadie que venga a representar el terror, el colonialismo y la muerte será bienvenido.
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Argentina Gritó Fuerte
Hernán Granovsky
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