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En el Perú se ha presentado el proyecto de ley N° 12033: Ley de Promoción de la Biotecnología Moderna, que declara la necesidad y prioridad nacional la promoción y el desarrollo de la Biotecnología Moderna y sus aplicaciones como factores fundamentales para la innovación tecnológica, la competitividad, el desarrollo económico sostenible y el bienestar de la población. Las particularidades de este proyecto están en los incentivos a las actividades biotecnológicas, los derechos de propiedad intelectual y en la Bioseguridad. La versión que está publicada actualmente en la página web del congreso no coincide con la versión original, porque se ha retirado los artículos referidos a la clonación humana y animal. Esperamos que sea está última versión la que se lleve a discusión al congreso y no tener sorpresas de que reaparezca al final el tema de clonación humana. Este proyecto fue sometido a tres audiencias públicas en las ciudades de Lima, Ica y Trujillo, en las que se presentaron numerosas observaciones incluyendo el rechazo a este proyecto por no ser de prioridad nacional, entre otras cosas. Por esta razón, no se elaboró las conclusiones de las audiencias argumentando falta de tiempo. Posteriormente, la gestora del proyecto convocó a otras 2 audiencias sin invitar a las personas que observaron este proyecto en las audiencias anteriores. Asimismo, la sociedad civil (Colegio Médico del Perú, Red de Alternativas al uso de Agroquímicos RAAA, y la asociación de consumidores ASPEC) está organizado varios conversatorios a nivel nacional para informar y discutir este proyecto de ley. Incentivos que favorecen sólo a los grandes de los transgénicosLos incentivos tributarios a las actividades biotecnológicas que este proyecto de ley dará a las empresas o instituciones que quieran invertir en investigación y desarrollo de la biotecnología moderna son excesivos para un país cuyas universidades e institutos de investigación no cuentan con un presupuesto, instalaciones o personal altamente calificado para llevar a cabo este tipo de trabajos. Las únicas que podrán implementar laboratorios completos serán las grandes transnacionales productoras de transgénicos, que son demasiado ricas como para darles un régimen de vacaciones impositivas y arancelarias de todo orden por un período de 15 años. Del mismo modo, habría una reducción del pago de impuestos a la renta por un monto equivalente al 130% de la suma invertida, hasta un máximo del 50 % de sus utilidades, así como la exoneración del pago de aranceles y otros derechos de importación de bienes necesarios para la investigación y desarrollo de transgénicos (Título V: artículos 19, 20 de este proyecto). Derechos de propiedad intelectualEl Art. 20 de este proyecto de ley señala que las variedades de plantas resultantes de procesos de mejoramiento genético, con o sin uso de la biotecnología moderna, serán objeto de registro para la obtención de certificados de propiedad intelectual en tanto cumplan el artículo 4to de la decisión 345 de la Comunidad Andina. Estados Unidos no reconoce como válidos los acuerdos de la Comunidad Andina al igual que el Convenio de la Diversidad Biológica (grave omisión al no mencionarla en este proyecto). Más bien, sólo reconoce los acuerdos de la organización internacional de propiedad intelectual. De este modo, el Perú está permitiendo que se otorguen derechos de propiedad intelectual a productos de la biodiversidad, perdiendo la oportunidad de tener ingresos por la obtención futura de medicamentos, cosméticos, alimentos, etc., de productos derivados de nuestra biodiversidad, desarrollados por las empresas de transgénicos. BioseguridadEl papel aguanta todo, es un dicho común en Perú, porque tenemos leyes, reglamentos, etc., que sin embargo no son acatados por muchos peruanos. La corrupción está muy profundizada al igual que la coima (soborno), permitiéndose la trasgresión impune de las leyes. Ante esta situación, es poco probable que se logre el total cumplimiento del Acuerdo de Cartagena, la ley 27104 sobre bioseguridad y su reglamento, y los reglamentos sectoriales internos de Bioseguridad. Por estas razones, no podemos arriesgar la salud de los peruanos ante un producto transgénico nuevo hasta tener la completa seguridad de que es inocuo y no va a producir efectos dañinos a la salud. ¿Solución a la pobreza?La biotecnología moderna (transgénicos) no es prioritaria en nuestro país porque el problema de la pobreza no se solucionará mientras haya una injusta distribución de los beneficios, y no se de un pago justo a los agricultores por sus productos. Los intermediarios y exportadores se hacen cada vez más ricos y los agricultores cada vez más pobres, y lamentablemente, la producción de trangénicos no va a cambiar esto. El 84.4 % de los agricultores peruanos poseen de 1 a 10 hectáreas (minifundio), no tiene acceso al crédito, están en estado de pobreza y extrema pobreza, y difícilmente podrán pagar cada campaña el precio de las semillas transgénicas. Por cultura ancestral, nuestros agricultores seleccionan de sus cosechas y guardan las mejores semillas para la siguiente campaña de siembra. Debido a esto, será imposible evitar que los agricultores no vuelvan a reusar estas semillas o lo trasladen a otras zonas, porque cambiar los patrones de comportamiento es muy difícil, costoso, y requiere mucho tiempo. De este modo, la contaminación de transgénicos hacia variedades locales y especies silvestres tiene una alta probabilidad de ocurrencia. La agroexportación peruana de productos convencionales y orgánicos a países europeos, cuyos habitantes prefieren no consumir transgénicos, se vería perjudicado al aumentar sus costos de producción por implementar diversas medidas para proteger nuestros cultivos de la contaminación de polen transgénico y por el pago por certificación de que esto no se produjo. Recordemos que la polinización es llevada a cabo por el viento, insectos, aves y otros animales y controlar esto es difícil, por no decir imposible. Esto nos haría menos competitivos en precios y podría traer abajo toda la exportación de productos agrícolas frescos y procesados hacia esos países. El Perú está teniendo divisas por la agroexportación, por esto no podemos arriesgarnos a perder estos mercados. Seguridad AlimentariaDecir que los transgénicos ayudarán a solucionar el problema de la seguridad alimentaria, no se ajusta a la realidad del Perú. Nuestro país posee gran cantidad de productos nativos (granos, frutas, verduras, etc.) de alto valor nutritivo, con alto contenido de proteínas, aminoácidos esenciales, vitaminas y minerales, pero una falta de políticas que fomenten el consumo de productos nativos peruanos ha determinado que nuestra población tenga problemas de desnutrición. No se debe utilizar la ayuda social para ganar votos propiciando que la gente espere sentada a que le den alimentos. Es necesario fomentar los huertos caseros para complementar la dieta alimentaria. Ahí es donde se debe enfocar la solución a la seguridad alimentaria. No necesitamos transgénicos de alto valor nutritivo incompleto si tenemos productos nativos que los superan ampliamente. Protección del medio ambienteNuestros ancestros aplicaron técnicas agrícolas que reducían las pérdidas por problemas de plagas, enfermedades y condiciones adversas que se han ido perdiendo con el tiempo y que es necesario rescatar para fomentar la agricultura orgánica en los pequeños agricultores y campesinos asociados, y ofrecer al mundo alimentos altamente nutritivos, sanos y seguros. De este modo mejorarán sus ingresos, su seguridad alimentaria, se protegerá el ambiente al utilizar tecnologías agrícolas limpias y el no uso de pesticidas ni fertilizantes químicos. Por este motivo, los transgénicos BT (con Bacillis thurgiensis ), resistentes a herbicidas, resistentes a sequías y frío no son necesarios para el Perú, porque fomentarían el desempleo, ya que las labores de control de plagas, enfermedades, etc. se hace manualmente en nuestro país. Flujo de genes y contaminación de la biodiversidadEl Perú es centro de origen de muchas especies cultivadas. No se puede arriesgar nuestra agrobiodiversidad porque se estaría arriesgando la seguridad alimentaria de los peruanos. La siembra de transgénicos puede dejar de lado las variedades locales, las cuales se extinguirán junto con sus genes de resistencia natural a condiciones desfavorables. Lo mismo sucederá con las especies silvestres. Las variedades con el gen Terminator (estériles) no son una buena solución, porque un gen extraño da una inestabilidad genética con posibilidad de perder esta característica o de mutar. Una vez más, nuestra biodiversidad y agrobiodiversidad deben ser protegidas. ConclusiónExisten muchas razones para señalar que la biotecnología moderna no es prioridad nacional para el Perú y no debe ser aprobado este proyecto de ley en el Congreso de la República. Al facilitar la producción de transgénicos se pone en riesgo la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la economía nacional a través de la pérdida de mercados de agroexportación de productos convencionales y orgánicos, por no poder asegurar al 100 % que no se produzca contaminación de variedades locales, nativas, silvestres y comerciales con polen transgénicos. Ya se ha reportado casos de contaminación de polen transgénicos en maíz cultivado y silvestre en México, centro de origen del maíz. Y definitivamente ésto no lo queremos para el Perú.
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