Sus fotografías fueron originalmente publicadas en Sur Press.   Ahora, el material gráfico de Julio César Osorio forma parte de la exhibición fotográfica Work, Play and No Rest ("Trabaja, Juega y No Descansa"), estrenada en Londres el pasado diciembre.   Su finalidad es recaudar fondos para apoyar a dos organizaciones dedicadas al cuidado de niños en países en desarrollo.   La idea surgió luego que Julio César, fotógrafo de profesión y creador del proyecto, hiciera un recorrido por distintas partes de Latinoamérica y Africa, logrando capturar imágenes sobre la dura realidad infantil.   Curiosamente, estas imágenes están llenas de encanto y optimismo.

Colombiano de nacimiento, Julio César Osorio llegó a Inglaterra a los 13 años, donde se reunió con su padre y sus dos hermanos.   Fueron 17 años los que pasaron antes de que regresara a su tierra natal (en 1999).   Quería ver los cambios que había tenido su país durante el tiempo que él estuvo lejos.   Y vaya que todo había cambiado.   Las únicas imágenes que Julio César tenía eran las de su niñez, todas capturadas tan sólo en su memoria.   Ahora veía a Colombia con otros ojos, con ojos de adulto, con ojos del que ha visto y vivido otra realidad, la del país desarrollado.

Luego de recorrer distintas partes rurales de Colombia, Julio fue a visitar el pueblo de su abuela.   Con gran sorpresa, notó que era uno de los pocos lugares donde no encontró un cambio significativo.   Ciertamente, la pobreza seguía siendo la misma.   Pero con gran satisfacción vio que tampoco había cambiado la actitud de los niños en sus actividades diarias.   Ya sea saliendo de la escuela, jugando en las calles, o trabajando desde tan temprana edad, los niños mantenían aún la mirada inocente y la sonrisa pura, característica de los años jóvenes.  

Fue entonces cuando Julio comprendió que la pobreza no implica ser menos feliz.   Y fue en ese momento que decidió documentar tan curiosa perspectiva de la vida de estos niños; perspectiva quizá poco comprendida por ese mundo desarrollado en el que tanto tiempo vivió.  

Nace un proyecto

Sin darse cuenta, la decisión por regresar a su pais de origen había creado en Julio la necesidad por explorar estas realidades más a fondo.   Fue así como nació el proyecto Work, Play and No Rest.   Luego de recorrer México y Venezuela, documentando imágenes de la población infantil en zonas rurales de bajos recursos, surgió la oportunidad de visitar Ciudad del Cabo, en Sudáfrica.  

Llegó como visitante a Ciudad del Cabo, invitado por su amiga Lizette de Mendoça, a quien había conocido en Londres.   Más adelante, Lizette se convertiría en su mano derecha para la realización del proyecto.   A pesar de ser una cultura distinta a la latinoamericana, Julio pudo reconocer un común denominador en ambas realidades: la pobreza en la que estaban sumidas las poblaciones de zonas rurales.  

A pesar que el apartheid ya no representaba un problema aparente, Julio pudo observar como las comunidades negras seguían viviendo concentradas en comunas donde no existe ni alcantarillado ni electricidad.  

Fue durante su visita a una de estas comunas, la de Crossroads, donde Julio y Lizette encontraron la organización Beautiful Gate Ministries.   Después de que uno de los fundadores, Aukje Brouwer, les permitiera el ingreso, se enterarían que dicha organización se especializaba en el cuidado de niños y bebes afectados por el HIV/SIDA, así como de niños huérfanos y bebes en estado de abandono.   Parecía algo más que una coincidencia.

Gracias al recorrido que uno de los voluntarios les dio alrededor del centro, ambos visitantes pudieron observar el gran trabajo que realizaban en favor de los niños.   En ese momento, Julio decidió que esa sería una de las organizaciones a donde destinarían parte de los fondos recaudados de la exhibición fotográfica.  

Y ciertamente, la organización lo necesita.   Beautiful Gate Ministries tiene ya cinco centros de ayuda a la población infantil distribuidos en las comunas de Crossroads y Muizenberg, ambas parte de la Ciudad del Cabo; el centro Maseru, en Lesoto; Katutura, en Namibia; y Kitwe, en Zambia.   Lamentablemente, y al parecer, la demanda de sus servicios es mayor y la ayuda provista por estos centros no logra ser suficiente.  

Es por ello que Beautiful Gate Ministries, siendo una organización internacional Cristiana sin fines de lucro, se encuentra en proceso de construir un nuevo Centro de Cuidado de niños en la Ciudad del Cabo.   Y precisamente ese fue el motivo por el que Julio creyó necesario ayudar a esta organización, para que ese proceso no se prolongue innecesariamente, por falta de recursos.  

Al otro lado del mundo

Además del apoyo a la organización sudafricana, Julio sentía la necesidad de ayudar también a alguna organización en Sudamérica.   En su búsqueda por encontrar algun centro en gran necesidad, conoció a Charlotte Coates y Amanda Shippe, fundadoras de la Organización Aldea Orphanage Fund, que busca crear una escuela técnica dentro del orfanato estatal Aldea por el Infantil en Abancay, Perú. Este centro se encarga de proveer con recursos y enseñanza a los niños que quedaron huérfanos como consecuencia del terrorismo.   

Durante la década de los 80, y parte de los 90, la agrupación terrorista-maoísta Sendero Luminoso azotó la región, obligando a los campesinos y residentes a formar parte de las filas del movimiento o, de lo contrario, se expondrían a ser vejados o asesinados.   69 mil personas fallecieron producto de la guerra entre Sendero y el Estado peruano (a través del ejército, la policía y las rondas campesinas de autodefensa que promovía).   Algunos de estos muertos eran los padres de estos niños, los mismos que ahora habitan el centro Aldea por el Infantil.  

A pesar de que Abancay, capital del departamento serrano de Apurímac, ha logrado surgir de entre tanta desgracia, las taras de haber sido afectados directamente por el terrorismo y de seguir siendo una de las ciudades más pobres del país, siguen dejando su estela de miseria.   .

El orfanato actualmente guarece a 70 niños.   A la edad de 16 años, los ya adolescentes dejan de recibir apoyo económico y emocional por parte del orfanato.   ¿La razón? La falta de recursos, y el hecho que a los 16 años estos jóvenes pueden ya ser considerados como adultos en funciones para trabajar.  

De inmediato salta la duda: ¿Cómo dejarlos ir sin una preparación educativa que les asegure poder insertarse en la comunidad laboral, y poder ser emocionalmente fuertes para enfrentar los retos de todo tipo que hay fuera de las paredes del orfanato?   Esa misma preocupación fue la que llevó a Charlotte, Amanda y otras voluntarias a barajar la posibilidad de crear una Escuela Técnica dentro del mismo orfanato.   La finalidad: lograr que miembros de la misma comunidad entrenen a los niños que habitan el orfanato en diferentes oficios, de tal modo que cuando estén listos a partir, a los 16 años, tengan la posibilidad de enfrentarse con buenos conocimientos al mercado laboral.  

Viendo que dicha tarea sería viable, Charlotte y Amanda regresaron a Inglaterra, de donde son originarias, para crear una organizacion no gubernamental (ONG) y comenzar a reunir fondos para comenzar el proyecto.   Es ahí donde entra a tallar Julio, ya que parte de los fondos reunidos por la exhibición fotográfica serán también destinados a la construcción y habilitación de la escuela.

The Gallery, Foyle's Bookstore
113-119 Charing Cross Road, London WC2H 0EB

La exposición estará abierta hasta el 12 de Agosto

Informes: +44 (0)7957995578 (Julio Osorio)

julioosorio@hotmail.com  

www.workplayandnorest.com  

 

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Trabaja, Juega y No Descansa
Virginia Rivero-Descailleaux