"Ser colombiano es un acto de fé"
Jorge Luis Borges

Mientras escribo esta nota, leo por Internet la nominación a los premios Oscar de la Academia en la categoría de mejor actriz principal de Catalina Sandino, por su rol en la película: "María llena eres de gracia", en la que interpreta una joven colombiana que decide llevar -como "mula"- cocaína dentro de su cuerpo hacia Nueva York.

El artículo de la web se desborda en elogios y adjetivos de primer nivel, diciendo que era el más alto premio que había alcanzado la cinematografía colombiana en su historia y que la cinta de Joshua Marston era a todas luces una obra maestra.   A pesar de la envergadura y contundencia de los comentarios, sumado a los importantes galardones que tiene en su haber la co-producción colombiano-estadounidense, mis interrogantes sobre el film crecían con una vertiginosidad sin igual.

Para que no quede duda y antes de intentar elucidar las inquietudes que habitan en mi interior, creo, sinceramente, que "María llena eres de gracia" es una obra magnificamente interpretada por Sandino, que posee una historia accesible y que, en términos generales, logra un equilibrio artistico que da mérito para ser catalogada como una buena película.

Cuando se vive en un Estado como el nuestro, con tantos problemas, idealizamos los esporádicos éxitos de sus ciudadanos de manera enfermiza y los percibimos como propios.   Es así como creemos estar muy cerca de las novelas de Gabriel García Marquez, las canciones de Shakira, o el monoplaza de Juan Pablo Montoya.

Sin embargo, ese patriotismo excedido nos conduce a conclusiones erróneas. "María llena eres de gracia" está lejos de ser la mejor película producida en Colombia, y analiticamente, no llega a ser colombiana.   De hecho, su director es gringo al igual que la mayoría del dinero que en ella se invirtió, e incluso, muchas escenas fueron rodadas en Ecuador.

Ahora bien, hay algo innegable y es lo relacionado a los premios obtenidos : Mejor ópera prima del círculo de la crítica especializada de New York; reconocimiento como director y actriz en la asociación de críticos de Los Angeles y Washington; mejor film extranjero para la asociación de criticos de San Francisco; premio del público en el Festival de Sundance; seis reconocimientos en el Festival de Cine de Cartagena; tres galardones en el Festival de Cine Americano de Deauville -incluyendo el gran premio del jurado-; y sobretodo, los dos prestigiosos trofeos del Festival de Cine de Berlín (el Oso de Plata para Catalina Sandino Moreno, y el premio Alfred Bauer otorgado a Joshua Marston).

De suerte que la cinta no es mala, y encima trae una cantidad de títulos colgándole del pecho.   Entonces, ¿por qué conservo la sensación de malestar? Las respuestas parecen estar un poco en la oscuridad, pero están presentes.

No tratamos aquí de desacreditar a ultranza un trabajo, sino de atribuirle su justa connotación.   Es por eso que en la construción del guión, y más precisamente en la personalidad de María Alvarez, apreciamos una fisura en la obra de Marston.   En efecto, María, que desde su debut muestra un caracter fuerte, subiéndose al techo de la casa sin que se atreva su compañero, discutiendo varias veces con la familia, renunciando a su trabajo, dejando al novio a pesar de estar embarazada de él y, en últimas, el hecho de aceptar con facilidad el trabajo de mula ; se convierte de súbito -en el aeropuerto neoyorquino y durante casi todo el período siguiente- en una joven ingenua, tímida, incapaz de responder con credibilidad las respuestas de los policías, indagando estúpidamente por el cuerpo de Lucy a Don Fernando, y cargando la droga consigo.

Otros elementos sueltos carecen de lógica.   Por ejemplo, cuando María Alvarez sigue a Lucy, ella le pregunta que si también es "mula", y Lucy responde afirmativamente (en realidad, subirse a un bus por ciertos sectores en Bogotá sin salir lesionado es de por sí un milagro y, además, ninguna "mula" dirá abiertamente que lo es a un extraño) ; o los narcotraficantes insensibles ante el dolor de la joven Lucy al explotarle una cápsula de latex repleta de droga, cuando se manifiestan ulteriormente bondadosos, al darles el dinero a María y su compañera después de que ellas escaparon con la droga ; o incluso cuando la policía deja en libertad a María, sin considerar que era obvio que ella no tenía ninguna razón válida para estar en los Estados Unidos.

El éxito obtenido en el exterior por el film se justifica en la medida que es el primero en humanizar y darle un rostro al tema del transporte de la cocaína, y que los presentados no son los típicos narcotraficantes sanguinareos que aparecen en las series policiales.   Por el contrario, se trata de una bonita joven campesina que por las difíciles circunstancias sociales, se ve forzada a arriesgar su vida y la de su criatura para poder enfrentar con dignidad el futuro.

Esa es la decisión de María, quedarse en la tierra yanqui donde se ofrece oportunidades a todo el mundo, la bella región siempre soñada del "American way of life".   En la escena final, Joshua muestra con cámara lenta la utopía, la grandeza, y el idilio de su nación.   La cinta da la impresión de ser políticamente correcta, inspirada sobre miles de casos similares, moralmente emancipadora e idependiente a los cánones cinematográficos, pero lamentablemente elude con un "happy ending" la realidad que afrontará María como ilegal en los Estados Unidos : Su calvario no culmina, aún continúa.

Para mayor información:

Página Oficial:

http://www.mariallenaeresdegracia.com

48th The Times London Film Festival

Artificial Eye (see cinemas information)

 

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María llena eres de premios
Nicolás Román Borré